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Las tormentas de la vida II |
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 Portal Cristiano Es posible que estemos en medio de una violenta tormenta con visibilidad cero, pero podemos aferrarnos a la verdad de que el Señor nunca envía una tormenta que Él permita que nos hunda. Sus propósitos son:
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Conformidad. Cuando nos volvemos cristianos, somos como joyas sin pulir. A través de Su Espíritu Santo, Dios pone en movimiento las cosas necesarias para conformarnos a la imagen de Jesús. Dios está desarrollando un carácter cristocéntrico en nuestras vidas (Gá. 5:22, 23). Convicción. Cada uno de nosotros tiene creencias que se revelan en los momentos de dificultad. ¿Creemos que Dios suplirá todas nuestras necesidades? ¿Creemos en Sus promesas cuando las circunstancias indican lo contrario? Es a través de nuestros problemas que descubrimos las verdades más profundas de Su Palabra. Entonces podremos hablar con convicción de Dios y Su persona. Consuelo. Éste es un propósito que tiene mucho sentido para nosotros. Cuando estamos sufriendo, el consuelo de Dios es algo precioso. Pero hay en ello más que una sensación de bienestar. Dios quiere que recibamos Su consuelo en nuestras adversidades, para que podamos también consolar a los demás en sus aflicciones. Las adversidades captan nuestra atención. Si respondemos a nuestras dificultades de una manera espiritual, ellas pueden ayudarnos a enfocarnos de nuevo en Jesús, y alinearnos con Su manera de vivir. Las tormentas son las herramientas de Dios en nuestras vidas para equiparnos y capacitarnos. Cuando usted sienta como si un rayo le ha golpeado, no se desanime. Incluso allí, Dios llevará a cabo Sus propósitos.
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John Jairo Gil Cubillos |
| Acerca del Autor: |
| Ingeniero de Diseño y Automatización electrónica egresado de la Universidad de La Salle. Conocí al Señor el 21 de octubre del 2001 gracias a la mujer que hoy es mi esposa. Mi nacimiento espiritual se dio en la iglesia cristiana integral Casa sobre la Roca la cual preside el pastor Dario Silva Silva.
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